Nuevo plástico biodegradable obtenido a partir de las semillas de mango

El plástico se ha convertido en uno de los contaminantes más fuertes del medio ambiente a través de sus diversas formas como bolsas, botellas plásticas, desechos domésticos e industriales, entre otros.

Al plástico en general se le han tenido que añadir aditivos durante la fabricación, de modo que se degraden fácilmente, pero estas materias primas suelen ser muy caras, y no muy sustentables.

Por ello se han realizado múltiples estudios en aras de descubrir alternativas a los aditivos de plásticos biodegradables, por lo que se ha hecho un descubrimiento que ha revolucionado al universo científico.

Científicos brasileros han descubierto que a través de la semilla del mango se puede fabricar plástico completamente biodegradable.

Este descubrimiento se hace en función de que Brasil es uno de los principales productores de mango a nivel mundial, y cuando se lleva a cabo el procesamiento de esta fruta, se aprovecha la pulpa que representa el 40-60% de su volumen, desechándose la semilla.

El hecho de que vivamos un despertar de conciencia a favor del reciclaje y de la conservación del medio ambiente, ha facilitado que se hagan estudios sobre cómo reutilizar la semilla del mango.

Desarrollo de las investigaciones

Específicamente es el equipo de investigación de EMBRAPA Agri-Food quien ha hecho los esfuerzos necesarios para llevar a cabo la investigación, a fin de generar una tecnología que sea viable a nivel industrial.

Los resultados de la investigación no se generaron de la noche a la mañana, sino que tuvieron que transcurrir 3 años para enterarnos que de la semilla del mango se obtiene un plástico biodegradable.

Este plástico se combina con un biopolímero natural llamado PHBV, y sus aplicaciones no solo abarcan la industria alimenticia con la fabricación de envases, sino que se emplea en el sector médico para recomponer la estructura ósea.

Si bien los resultados que se esperaban de la investigación eran bastante optimistas, las expectativas fueron superadas gracias a los alcances que se pueden lograr con la aplicación de este plástico.

Ahora bien, este plástico no es tan resistente como para implementarse en la fabricación de dispositivos de seguridad dada su densidad y dureza, por lo que muchos cerrajeros estarían de acuerdo con esta afirmación.

Resumen del estudio

Por supuesto, tal y como lo estipula el método científico, los investigadores se dieron a la tarea de probar distintas concentraciones de la semilla del mango con una cantidad fija del biopolímero.

Estos estudios arrojaron que la combinación de estos componentes modifica la estructura de la semilla de mango.

Otro de los aspectos de la investigación mostró que el proceso de fabricación es bastante económico, lo que facilita que este plástico natural se pueda exportar fácilmente.

Se trata de un descubrimiento innovador que cambiaría considerablemente la forma en cómo se fabrica plástico a nivel mundial, dejando de lado nuevamente a los derivados de los combustibles fósiles, cuya utilización aparentemente se ve disminuida cada día.

Dentro de unos pocos años se estima que se formalice la implementación de este plástico, el cual constituye un aporte extraordinario en beneficio de los ecosistemas.